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23/05/10 - 00:00 Nacionales

Crece la destrucción de Kaminaljuyú

El crecimiento urbano de la capital destruye de manera acelerada la ciudad de Kaminaljuyú. Su desastre es tan rápido que la World Monuments Fund (WMF), con sede en Nueva York, la declaró“en peligro de destrucción a nivel mundial”.

POR FRANCISCO MAURICIO MARTíNEZ

En la actualidad solo quedan 35 montículos (en distintos estados de conservación) de aproximadamente 230 que existían en la época Prehispánica.

Desde su creación, el área ha estado sometida a presiones, deterioros, alteraciones y daños, debido al crecimiento urbano (calles, drenajes, residencias y centros comerciales), que ha dejado solo el núcleo o epicentro de la que fuera la ciudad —la Acrópolis y la plaza—.

Lo que le preocupa a expertos en arqueología es que los sitios que aún quedan corran con la misma suerte, ya que de los 230, 18 están en terrenos privados, en dos es inminente su destrucción y solo 12 están dentro del parque, ubicado en la zona 7 de la capital.

Esta situación motivó a la arqueóloga Bárbara Arroyo a proponer a Kaminaljuyú en la WMF para que fuera catalogado como un sitio en peligro de destrucción, lo cual fue aceptado a finales del año último, después de que un panel de revisores analizó miles de propuestas de todo el mundo.

Engullida por la urbe

No se puede precisar con exactitud la cantidad de montículos que legó esta ciudad, que floreció unos mil años antes de Cristo. Sin embargo, la mayoría de estudios toman como referencia unos 230.

José Crasborn, en su estudio Kaminaljuyú: Destrucción, Investigación y Estado Actual, cita que a finales del siglo XIX en el sitio había 230 montículos y que durante la primera mitad del siglo XX solo fueron destruidos nueve, es decir el 4 por ciento.

Fue a partir de 1940, explica, debido al crecimiento de la metrópoli capitalina y a la falta de regulaciones arqueológicas, que se intensificó su destrucción, ya que se perdieron 174, es decir, el 76 por ciento. Durante la primera década del siglo XXI se han destruido dos montículos.

Larga historia

Los mayas se asentaron en Kaminaljuyú más de mil años antes de Cristo en torno al Lago de Miraflores. Gracias al agua que tenían, la zona prosperó. Sin embargo, en el 200 d.C. debido, según la teoría más aceptada, al mal uso que se hizo del lago, este se secó, indica el historiador Horacio Cabezas.

Esta ciudad fue una de las más pobladas del período Preclásico (1000 a.C-200 d.C.) hasta el Posclásico Temprano (1,200 d.C). Arroyo calcula que en su período de mayor esplendor tuvo unos 30 mil habitantes.

Debajo de los promontorios de tierra y grama se encuentran sepultadas, una sobre otra, la mayoría de las antiguas edificaciones, cuyas bases eran de adobe y arcilla apelmazados.

El arrasamiento de esta área tomó auge en los años 1970, debido a los proyectos de vivienda que allí se desarrollaron, mientras que de 1980 a 1990 le afectaron los nuevos centros comerciales.

Está ubicada entre los municipios de Guatemala, Mixco y Santa Catarina Pinula, con una extensión aproximada de 9.7 hectáreas. Abarca desde el cerro El Naranjo al Montículo de la Culebra y el Acueducto de Pinula, según el documento Zona Arqueológica, del Ministerio de Cultura y Deportes.

Recuperar la historia

La arqueóloga Adriana Linares, del Proyecto El Naranjo, dice que Kaminaljuyú guarda entre sus vestigios la historia de la capital, y que esto no ha sido debidamente valorado, lo cual se comprueba con el abandono en que se encuentra, por lo que debe ser recuperado.

Para rescatar su valor histórico, el Ministerio de Cultura y Deportes, junto con otras instituciones públicas y privadas, trazó el primer Plan de Gestión 2009-2013 para la Zona Arqueológica de Kaminaljuyú”, el cual plantea acciones a fin de preservar el área.

Entre los objetivos del Plan está que la población citadina revalore los remanentes que aún se conservan, conozca la importancia de los vestigios, proteja los montículos que quedan y vea en el lugar un atractivo turístico importante.


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